Entre
1978 y 1981, Bob Dylan se transformó en cristiano fundamentalista, facturando
canciones apocalípticas. La nueva entrega de los Bootleg Series revela que, verdaderamente, estaba inspirado.
¡Finalmente! Le ha llegado el turno a la
etapa más discutida de Bob Dylan: su conversión al cristianismo
fundamentalista. En su tiempo, publicó tres LPs de contenido bíblico que
provocaron pesadillas entre buena parte de su público. Pero, como ahora se
demuestra, aquellos discos eran la proverbial punta del iceberg.
En Trouble
no more, el volumen 13 de la Bootleg
series, serescatan otras
grabaciones hechas en la misma época. Hay una versión digamos que breve, en
doble CD, pero aquí hemos trabajado sobre la edición exhaustiva, que comprende
8 CDs, un DVD y un libro. Allí
encuentras un centenar de grabaciones
nunca publicadas oficialmente, incluyendo 14 canciones inéditas de Dylan (y algunas versiones de composiciones
ajenas). De esa cornucopia hemos extraído estas
11 grabaciones extraordinarias.
Son tomas en directo, interpretaciones
en ensayos y pruebas de sonido, descartes de las sesiones en estudio. Revelan
que aquellos temas fervorosos evolucionaron constantemente en letras y arreglos
(hasta se llegó a contar con una sección
de metales), que Bob tenía músicos de primera a su servicio, que las coristas
negras no eran indispensables para transmitir su mensaje…aunque sí para la
estabilidad emocional de Dylan.
Resumiendo:
que era música gloriosa para una ideología
repugnante. A todos los efectos, Dylan se expresaba
como un cristiano sionista y ultraconservador. Se incorporaba así a un lobby
extremadamente poderoso en Washington, que presumiría de haber guiado la
política estadounidense hacia Israel durante las presidencias de Ronald Reagan
y los dos Bush.