En este episodio acordamos que Jon M. Chu se merece un Oscar por Wicked (o mínimo un premio al mejor wedding planner), nos preguntamos qué hicieron bien los hombres para merecer a Johnny Bailey, analizamos cómo Elphaba es una pick-me girl y concluimos que si su mamá no se hubiera metido con el Mago… esta historia no existiría. Pero, sobre todo, hablamos de que Wicked es una historia de amistad, y que, igual que a Elphaba y Glinda, nuestra inadaptada amistad también nos ha hecho change for good.