Antes de hablar de fondos, ETF o rentabilidad, hay una pregunta clave que casi nadie se hace:
¿puedes permitirte invertir ahora mismo?
En esta propina hablamos del error más común al empezar: invertir sin estabilidad previa.
Colchón de emergencia, deudas y plazos importan más que el producto de moda.
Poca épica y mucha realidad.
Porque invertir sin base no es estrategia, es improvisación.