Todos enfrentamos momentos difíciles, fosos dedesesperación, hornos de prueba, cárceles de injusticia, e incluso tumbas dedolor y silencio. Pero la Biblia no nos deja en esos lugares oscuros.
La historia de cada hijo de Dios es unahistoria de avance, de levantarse, de salir adelante. Hoy Dios quiererecordarte que lo que estás viviendo no es tu destino final. ¡No tequedarás allí!