Hay una bendición llamada enfermedad. Suena raro, ¿verdad? ¿Cómo algo tan duro puede ser una bendición? En este episodio hablamos de eso que nadie quiere pasar, pero que muchos han vivido: estar enfermos. Porque a veces, en medio del dolor, el cuerpo débil y las preguntas sin respuesta, Dios hace cosas profundas. Nos detiene, nos habla, nos transforma. Y es que Dios no se fue, sino que estuvo más cerca que nunca.