Bondad que abraza, poder que transforma
Referencia bíblica:
34 Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas, 35 sino que en toda nación se agrada del que le teme y hace justicia. 36 Dios envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por medio de Jesucristo; este es Señor de todos. 37 Vosotros sabéis lo que se divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que predicó Juan: 38 cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él. 39 Y nosotros somos testigos de todas las cosas que Jesús hizo en la tierra de Judea y en Jerusalén; a quien mataron colgándole en un madero. 40 A este levantó Dios al tercer día, e hizo que se manifestase; 41 no a todo el pueblo, sino a los testigos que Dios había ordenado de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de los muertos. 42 Y nos mandó que predicásemos al pueblo, y testificásemos que él es el que Dios ha puesto por Juez de vivos y muertos. 43 De este dan testimonio todos los profetas, que todos los que en él creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre.
2. Salmo 23;6:
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
“No te quedes con lo que has escuchado o lo que la gente ha dicho de la bondad y el poder de Dios, hoy es el día de conocer la verdad en su Palabra.”
Intro:
El Cristianismo se debate entre posiciones con respecto a ciertas doctrinas; ha sido de gran controversia desde el siglo pasado la manera como algunos tiene una visión con respecto a la bondad, el poder de nuestro Dios y por supuesto la gran controversia la prosperidad.
Cuando leemos la parábola del hijo pródigo podemos encontrar una gran lección y es que ni la actitud del hermano mayor, ni la del menor es la adecuada. Los dos modelan un mal ejemplo, los dos no dejan ver cristianos que no conocen al Señor a través de su Palabra.
El hermano mayor tiene un concepto de su Padre basado en lo que el cree o piensa (no merezco nada, no soy dueño de nada, he venido a sufrir a esta tierra), de la misma manera, su hermano menor (prodigo) tiene un concepto muy actual de su Padre, cree que su Padre le debe riqueza, poder y honra. Es un tipo de hijo malcriado que le demanda a su Padre solo cosas materiales, que le exige su herencia y le encanta encontrar en la Palabra versículos que justifiquen su mala conducta. Al final, vemos la verdadera esencia del Señor, un Padre compasivo, amoroso, perdonador y misericordioso.
Salmo 145;
1-3: Alabanza y exaltación de continuo/ cada día lo bendecimos/reconocemos su grandeza
4-7: Generación a generación celebramos sus obras/meditamos en su grandeza/ hablamos y proclamamos su poder, su inmensa bondad.
David nos revela la esencia del Señor, por inspiración del E. Santo registra atributos de nuestro Padre para que dejemos a un lado la visión o la percepciones personales que tenemos de Èl.
V.8: El Señor es misericordioso y compasivo/ Lento para enojarse y lleno de amor inagotable.
V.9 El Señor es bueno con todos y sobre toda su creación.
V.10 Nosotros le bendecimos
V.13 Su Reino es eterno y su Señorio en todas las generaciones
V.14 Es bondadoso al sostener a todos aquellos que caemos y al levantar a todos los oprimidos Hechos 10;38
V.15 Es bondadoso al darnos la comida a su tiempo.
V.16 Es bondadoso porque abre su mano y sacia el hambre y la sed a todo ser viviente.
V.18-21: Tiene el poder para cumplir los deseos de los que le temen, escucha nuestro clamor y nos salva. Protege a todos los que lo aman