nternet ha tejido sus propios mitos alrededor de los parques: relatos de empleados atrapados, atracciones malditas y mundos secretos detrás de las puertas cerradas. Entre la ficción y la sospecha, estas historias digitales se convierten en parte del folclore moderno… y aunque parezcan inventos, siempre queda la duda: ¿y si fueran reales?