Azul de ti - Eduardo Carranza
Te cuento
Cuando mi profe de Español y Literatura me contaminó de la poesía, escribí mi primer poema dedicado al río Cauca. Un río caudaloso que recibe aguas de otro río, el Risaralda.
El poema fue un desastre. Tenía su gracia porque era con rima. Una rima facilona.
El poema no lo tengo, solo recuerdo el detalle de la rima.
Ya contaminado, iba a la biblioteca en busca de poemas. En mis tiempos, las bibliotecas no prestaban libros. Si quería leer lo leía allí en la biblioteca. En casa tenía pocos libros. Solo prosa.
Si algún poema me gustaba mucho, lo escribía a mano en mi cuaderno.
Poco a poco fui conociendo más poesía, nuevos poetas. Me adentré en el siglo de oro español, en el nadaísmo colombiano.
Mi curiosidad me llevaba a buscar más y más. Tampoco es que conozca mucha poesía.
Solo sé que me queda aún mucho por descubrir.
Y luego vino también las ganas de recitar poesía.
Y eso es lo que comparto contigo cada domingo.
Comparto poesía propia y ajena.
Y como decía Mario en la película El cartero de Neruda: La poesía no es de quien la escribe, es de quien la necesita.
P.D. Si te gusta la poesía, genial.
Si no te gusta la poesía, no pasa nada.
Pero puede que conozcas a alguien que sí le guste.
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O, al menos, le regalarás un momento distinto.
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