Elegía de septiembre - Porfirio Barbajacob
Entender lo que pasa en la vida
y expresarlo con palabras
no es un asunto que todo el mundo quiera y pueda hacerlo.
Vamos tan preocupados por la vida que a veces nos olvidamos de vivirla.
Nos olvidamos de las cosas más obvias.
Perdemos la capacidad de asombro.
¿Falta de tiempo?
¿Falta de ganas?
Los adultos somos personas serias.
No tengo tiempo para fruslerías.
¿Vive la curiosidad lejos, muy lejos, en otro planeta?
Por hoy, basta ya de filosofar.