Ingredientes:
250 g. de queso mascarpone
3 huevos
100 g. de azúcar
200 ml. de café fuerte, frío
100 ml. de licor de café (opcional)
200 g. de bizcochos de soletilla (savoiardi)
Cacao en polvo (para espolvorear)
Chocolate rallado (opcional, para decorar)
Preparación:
Separar los huevos:
Separa las claras de las yemas en dos recipientes distintos.
Batir las yemas:
Agrega el azúcar a las yemas y bátelas hasta que la mezcla esté pálida y cremosa.
Incorporar el mascarpone:
Añade el queso mascarpone a la mezcla de yemas y azúcar. Mezcla suavemente hasta obtener una crema homogénea.
Montar las claras:
Bate las claras a punto de nieve y, una vez listas, incorpóralas a la mezcla de mascarpone con movimientos envolventes, para
que no pierdan aire.
Preparar el café:
Mezcla el café frío con el licor de café (si lo estás utilizando) en un plato hondo.
Mojar los bizcochos:
Sumerge rápidamente los bizcochos de soletilla en el café, asegurándote de que no se empapen demasiado.
Montar el tiramisú:
En una fuente o en copas individuales, coloca una capa de bizcochos mojados, seguida de una capa de la crema de mascarpone. Repite este proceso hasta que se terminen los ingredientes, finalizando con una capa de crema.
Enfriar:
Cubre el tiramisú con film transparente y refrigéralo durante al menos 4 horas, aunque es mejor dejarlo toda la noche.
Servir:
Antes de servir, espolvorea cacao en polvo por encima y decora con chocolate rallado si lo deseas.
Consejos:
Utiliza café recién hecho para un sabor más intenso.
Puedes sustituir el licor de café por extracto de vainilla si prefieres una versión sin alcohol.