Ingredientes:
250 g. de pan duro (puede ser cualquier tipo de pan)
750 ml. de leche
150 g. de azúcar
4 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
Ralladura de un limón o naranja (opcional)
50 g. de pasas (opcional)
1 cucharadita de canela en polvo (opcional)
Para el caramelo:
100 g. de azúcar
50 ml. de agua
Preparación:
Preparar el caramelo:
En una cacerola, calienta el azúcar con el agua a fuego medio, sin remover, hasta que se forme un caramelo dorado.
Vierte el caramelo en el fondo de un molde para pudding, cubriendo bien la base. Deja enfriar para que se endurezca.
Preparar el pudding:
Trocea el pan en pedazos pequeños y colócalo en un bol grande.
Calienta la leche (sin que llegue a hervir) y viértela sobre el pan para que se ablande. Deja reposar unos minutos y luego
mezcla bien hasta obtener una textura homogénea.
En otro recipiente, bate los huevos con el azúcar, la esencia de vainilla, la ralladura de limón o naranja (si la estás usando)
y la canela.
Añade esta mezcla de huevos al bol con el pan y remueve bien para que se integren todos los ingredientes.
Agrega las pasas si deseas un toque extra de sabor.
Hornear:
Vierte la mezcla en el molde con el caramelo. Coloca el molde dentro de una bandeja con agua caliente (baño maría) y hornea en
el horno precalentado a 180 °C durante 45-60 minutos, o hasta que el pudding esté firme y dorado.
Enfriar y servir:
Deja enfriar el pudding a temperatura ambiente y luego refrigéralo por unas horas antes de desmoldar. Pasa un cuchillo por los
bordes del molde y voltea el pudding sobre un plato.
Consejos:
Puedes servir el pudding de pan con un poco de crema batida o helado.
Si prefieres, reemplaza las pasas con trozos de chocolate para una versión más indulgente.