Un hombre se queda a solas con el eco de sus promesas rotas mientras ella vuelve a brillar lejos.
Cada recuerdo se convierte en una lección tardía: el amor no se va de golpe, se va cansándose.
Entre mensajes no enviados y fotos que no duelen menos, llega la aceptación más dura: habrá alguien que la ame mejor… porque una mujer así no pasa dos veces por la misma vida.