En un mundo donde los gestos románticos se han vuelto una especie de truco de magia, es fácil confundir atención con amor.
Hablamos de ese fenómeno llamado “love bombing”: caricias excesivas, mensajes interminables, promesas que parecen infinitas… hasta que se esfuman.
Reflexionamos sobre cómo distinguir afecto genuino de manipulación, y qué nos dice esto de nosotras mismas y de lo que realmente buscamos en una relación.