Hoy cerramos febrero contemplando el amor que nos sostuvo durante estos 28 días.
Un amor que no fue teoría, sino persona.
Un amor que no fue emoción pasajera, sino entrega eterna.
Pero el camino no termina aquí.
Si febrero nos permitió redescubrir el amor en Cristo, marzo nos invitará a contemplarlo reflejado en vidas reales. En historias imperfectas. En procesos marcados por decisiones valientes, redención y propósito.
El próximo mes meditaremos en cuatro mujeres influyentes en la Biblia:
Rahab, Ruth, Betsabé y María.
Cuatro historias distintas.
Cuatro contextos diferentes.
Un mismo hilo conductor: la gracia de Dios obrando en medio de la fragilidad humana.
Veremos cómo el amor transforma reputaciones, redime pasados, honra la fidelidad y cumple promesas a través de mujeres que dejaron huella en la historia de la redención.
Te invito a caminar conmigo este nuevo capítulo.
A mirar más allá de los nombres y descubrir el propósito eterno detrás de cada historia.
Nos encontramos en marzo,
para seguir reflexionando
Entre el Alma y Dios. 🤍