En este episodio reflexionamos sobre Josué 6:1–5 y la caída de Jericó como una batalla librada desde la obediencia y no desde la lógica humana.
El carácter de Josué, formado en el desierto junto a Moisés, nos enseña que obedecer exactamente como Dios manda es una poderosa estrategia espiritual. Cuando Dios dirige la guerra, los muros caen y la promesa avanza.