Es natural que como seres humanos traigamos a memoria hechos, eventos, personas que impactaron, y que al día de hoy, en un momento impredecible, vienen a nuestra mente y corazón. Una persona (muchas en sí), un libro, un evento, etc., nos invaden de manera positiva o negativa. Los recuerdos pueden ser agradables o, en su defecto, traen desaciertos… Dejemos de creer que viviremos de recuerdos, hagamos que valga cada día con acciones de valor.