Los deseos que no pasan
(Martes 30 de diciembre de 2025 · Sexto día dentro de la Octava de Navidad)
En estos días de Navidad, la Iglesia nos va mostrando rostros concretos de espera fiel. Hoy aparece Ana, la profetisa: una mujer anciana, silenciosa y perseverante, que ha aprendido a orientar toda su vida hacia Dios. En ella descubrimos qué significa no vivir atrapados por lo pasajero, sino sostener el corazón en aquello que permanece.
Ana no corre, no reclama, no se impone. Permanece. Y en esa permanencia reconoce al Niño y se convierte en testigo para todos los que esperan la redención.
Hoy meditamos tres textos que se iluminan mutuamente:
📖 Evangelio: Lucas 2, 36-40 — Ana, la profetisa, reconoce a Jesús en el templo y habla de Él a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.
📖 Primera lectura: 1 Juan 2, 12-17 — La carta nos recuerda que el mundo pasa con sus deseos, pero quien cumple la voluntad de Dios permanece para siempre.
🎵 Salmo: 95(96) — Un canto que invita a todos los pueblos a dar gloria al Señor, a entrar en sus atrios con ofrendas y a proclamar que Él es Rey.
Un episodio para revisar nuestros deseos, discernir qué cosas se desvanecen con el tiempo y cuáles permanecen, y aprender de Ana a vivir con un corazón orientado a Dios, incluso en el silencio y la espera.
Con el corazón abierto, escuchemos primero el Evangelio.