Hace 4 años pareciera inimaginable escuchar la calma, las sonrisas y hasta la complicidad que alberga un salón de cinco por cuatro metros, de cuyas paredes se descuelgan hilos de algodón, lana, fique y en el que sobresalen bolsos de colores con cuadrados, rombos y ranas tejidas que le dan a este salón la apariencia de museo.
En las entrañas de Caldono, en el departamento del Cauca, un grupo de mujeres exintegrantes de FARC-EP, con una comunidad indígena en el territorio en torno a una visión conjunta de economía solidaria. Nace un proyecto que han llamado: “Hilando Paz”, una visión colectiva de bienestar común, de reconocimiento a los saberes ancestrales de las comunidades indígenas y reivindicación de la palabra perdón en medio de la barbarie que ha generado el conflicto armado.