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Description

El  manto  era  una  vestidura  con  la  cual  se distinguíaa  un  profeta  u  oficial  en  autoridad  para manifestar posición y poder para ejercer dominio. Hoy en día vemos a hombres y mujeres de Dios anhelando “cosas difíciles”, no porque Dios no pueda  hacerlas,  sino  porque  es  tan  grande  la magnitud  de  lo  que  Dios  desea  entregarles. Eliseo sabía lo  que  deseaba  y conocía su  llamado, portar  un  manto profético,  lo habilitaría, le daría acceso, revelación, cobertura  y protección y  lo más importante una doble porción del Espíritu. Asímismo la Mujer del flujo de sangre, abriéndose paso  entre  la  multitud,  anhelaba  tocar el  borde  del manto en  fe, porque reconocía el  Poder  que había en  el  que  lo  portaba  y  aunque  la situación pareciera  no  tener  esperanza,  nada  era imposible para que ella descargara su sanidad, su milagro y el Poder creativo de Dios.