¿Cómo maldecir lo que es bendito?, ¿cómo pagar por una profecía?, ¿pedir el favor de Dios sin arrepentimiento? Balaam se encontró en una encrucijada entre su llamado como profeta y su lado avaro y ambicioso, Dios le prohibe a Balaam maldecir a su pueblo, pero él insiste en saciar su avaricia confrontando a Dios mismo.
Al final lo que Balaam hizo en su intención de maldecir, fue bendecir al pueblo del Señor.