El llamado en su significado literal es invitación, como nos dice en Apocalipsis 3: 20 Dios mismo esta llamando a la puerta de nuestro corazón, lo que es en si una invitación de él.
El llamado es una invitación a responder positivamente; dentro de los llamados hay unos que hace Dios a toda la humanidad, y unos que Dios usa también para la iglesia como tal.