Listen

Description

2 Timoteo 1: 6, dice "Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos."

Nosotros somos muy buenos casi siempre para responsabilizar a terceros por nuestros propios actos, a una iglesia, a un pastor, etc. Y lo hacemos muchas veces con nuestra propia vida espiritual.