El señor deposita en cada uno de nosotros algo especial, una esencia, que no tiene nada que ver con quienes somos nosotros o lo que nos ha pasado acá en la tierra, sino una esencia del cielo.
En Jeremías 1:5 dice Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí, y antes que nacieras, te consagré, te puse por profeta a las naciones.
Entendemos que sí hay una predestinación, preexistencia que Dios tiene para nosotros esto previo a lo que nos pasa acá en la tierra.
Deu 32:7 Acuérdate de los días de antaño; considera los años de todas las generaciones. Pregunta a tu padre, y él te lo hará saber; a tus ancianos, y ellos te lo dirán.
¡Es tiempo de hacer memoria de esa esencia que Dios ha depositado en nosotros!
Prov 2:11 te guardará la sana iniciativa, y te preservará el entendimiento.