Al estar inmersos en una crisis profunda como la económica actual, es necesario modular el alto voltaje del debate político, si es que se le puede denominar así. La bronca despiadada o el tú más no encamina a la reconciliación, sino que conduce al despeñadero, llevándose de encuentro a los frágiles, que son en definitiva, los más golpeados por la crisis económica.