El adulterio es tratado de diferentes formas en cada país, en la mayoría de los casos el trato es un equitativo, siendo más estricto con las mujeres. Jesús alumbró el día de la mujer adúltera pero también su futuro para decirle no peques más. Es necesaria la presencia de Jesús el Señor para levantarte del suelo y elevarte a la roca de la dignidad y la restauración.