SIN FE EN JESÚS Y SIN POSEER LA VISTA, BARTIMEO NO PODÍA EXPRESAR UNA PALABRA A JESÚS. CON UN POCO DE FE EN JESÚS Y SIN POSEER LA VISTA, BARTIMEO CLAMABA A JESÚS PERO NO LO SEGUÍA. CON UN POCO DE FE Y LA VISIÓN ESPIRITUAL, BARTIMEO FUE SALVO DE SUS PECADOS Y RECOBRÓ LA DIGNIDAD DE SER EL HIJO DE HONOR.