Si sabemos de un necesitado y cerramos el corazón, ponemos en duda nuestro amor a Dios (1 Juan 3:17). La Misericordia o caridad es una respuesta de fe ante la gracia recibida. "porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviesemos en ellas." (EFESIOS 2:10).