Hacer un alto en ciertas etapas y momentos de nuestra vida es muy importante para renovar nuestras fuerzas, buscar el aliento y la esperanza que solo Dios puede dar, Jesús es nuestro reposo, tener una vida devocional en él, es el agua que refresca nuestra alma y el pan de su palabra alimenta nuestra corazón y alienta para seguir adelante para seguir las batallas de nuestra vida.