Todos somos diferentes tenemos diferente educación, formación, carácter, maneras de hacer las cosas, pero Dios así nos ama y acepta, cuando recibimos a Cristo el nos va moldeando a la imagen de Cristo hasta que nos. morimos y nos va perfeccionando, por eso nosotros debemos aceptar y amar a los otros reflejando el amor de Cristo en nuestra vida, siendo ejemplo para que otros vean a Dios en nosotros y conozcan de Cristo. Si somos de Dios debemos amar os los unos a los otros.