El no tener el control de nuestra emociones hace que muchas veces hablemos cosas incoherentes, por eso es que la razón siempre tiene que estar sobre la emoción.
Base Bíblica:
Lucas 9:49-56 PDT
Juan le dijo: —Maestro, vimos a alguien expulsando demonios en tu nombre y tratamos de impedírselo porque no era uno de nosotros. Pero Jesús le dijo: —No se lo impidan, porque el que no está contra ustedes, está con ustedes. Cuando se acercaba el momento de que Jesús fuera llevado al cielo, se dirigió resueltamente a Jerusalén. Envió a unos mensajeros antes de él a un pueblo samaritano para que prepararan todo para su llegada. Pero los samaritanos no lo recibieron porque iba hacia Jerusalén. Cuando sus seguidores Santiago y Juan vieron esto, dijeron: —Señor, ¿quieres que ordenemos que baje fuego del cielo para destruirlos? Pero Jesús se dio vuelta y los regañó. Luego se fueron a otro pueblo.