No dejes que el temor se apodere de ti, a tal punto de no disfrutar tu vida.
Base Bíblica:
Salmo 34:4-8 NVI
Busqué al Señor y él me respondió; me libró de todos mis temores. Los que lo miran están radiantes; jamás su rostro se cubre de vergüenza. Este pobre clamó, el Señor lo oyó y lo libró de todas sus angustias. El ángel del Señor acampa en torno a los que le temen; a su lado está para librarlos. Prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que se refugian en él.