En el diccionario, ANGUSTIA aparece antes de BIENESTAR, CONSUELO, DESCANSO y ESPERANZA - y muchas veces en la vida así mismo ocurre, la ansiedad y el afán compiten contra la felicidad y sabotean el gozo. Pero EN Cristo podemos vencer la angustia un día a la vez.
A pesar de todo los malo que nos pudiera acontecer en el día a día, este es nuestro consuelo:
Cristo reina, la muerte está vencida, no hay condenación en Cristo, nada nos podrá apartar de su amor y se acerca el día en que el dolor, la miseria y la aflicción serán abolidos en una nueva creación.
Mientras tanto, un día a la vez, hemos de batallar con la mirad puesta en Cristo y el paso firme hacia adelante.
Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. (2Co 4.17-18)