Megalomanía; actitud que tiene la persona que se comporta como si tuviera una posición superior a la de los demás por sus méritos o características particulares.
Propio de los legalistas es la megalomanía - el intento de lucir mejor, de figurar como intachable - la negación del error y los defectos personales recurriendo a la crítica y el juicio del prójimo como estrategia para distraer la atención hacia los males de los demás. Los fariseos eran todo esto; maquillando sus maldades, disimulando su impiedad, exagerando sus gestos religiosos, haciendo largar oraciones, practicando disciplinas NO con devoción sincera, sino para ser vistos por los demás - megalómanos hambrientos de reconocimiento y adulación.
En el Reino de Dios no hay lugar para egos engrandecidos - se ha de entrar en humildad y mansedumbre.
¿Qué es el legalismo? ¿Todo ritual, disciplina o juicio es una forma de legalismo? ¿Cómo nos deshacemos de la megalomanía?
En este episodio hablaremos de qué sí y qué no es el legalismo.
Y hablaremos de cuatro píldoras espirituales para prevenir la megalomanía y el legalismo.
Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. (Efe. 2:8-9)