Gozo y paz son bendiciones que sólo en Cristo podremos obtener.
Una navidad sin Cristo ya es un fracaso - pero una vida con Cristo es una navidad perpetua; una celebración cotidiana de esperanza y certeza del amor de Dios.
Juan el bautista, aún en el vientre se du madre saltó de GOZO apenas percibió la presencia de Jesús - Y Simeón, el anciano con los días contados afirmó con toda convicción - "ya puedo morir en PAZ"; habiendo conocido al Salvador, era plenamente dichoso.
Salte de alegría, lleno el corazón
la abatida y pobre humanidad.
Dios se compadece, viendo su aflicción
y le muestra buena voluntad