Si Cristo volviera hoy mismo, sería el fin de la miseria, el dolor y la aflicción de los redimidos - y acabaría la persecución y tribulación de su iglesia. Si Jesús retornara en este momento a la tierra, se solucionarían todos los males de los hijos de Dios.
La mayoría de las bendiciones que hoy recibimos por la providencia Divina, son remedios temporales - el que una medicina surta efecto, el que la policía y los jueces hagan su trabajo, el que gocemos de empleo y dinero, el que tengamos doctores y especialistas de la salud - todo eso alivia temporalmente problemas como la pobreza, la injusticia, la enfermedad y la miseria... pero un día no habrá más necesidad de estos remedios temporales - la tierra será renovada, el dolor será anulado, la muerte será vencida en resurrección y la gloria de Cristo lo llenará todo.
Entonces ¿Por qué Cristo tarda más en volver? ¿Por qué espera más tiempo en regresar, en vez de aparecer ya mismo y cumplir con las promesas de restaurar todas las cosas y librarnos de la miseria y el dolor? ¿Qué más hay que esperar? - Y mientras llega el día final ¿Cómo hemos de vivir? ¿De qué manera mantenemos nuestra esperanza y confianza firmes en Cristo?
De eso hablamos en este capítulo...