Listen

Description

Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. (Sal.46:1)

Es en las tribulaciones donde se hace patente nuestra esperanza; donde se ejercita el contentamiento y la paciencia, donde aprendemos a guiarnos no por vista sino por fe.

Es en la adversidad - cuando nuestros recursos se ven reducidos y nuestros planes colapsan - que Cristo permanece en pie como fundamento de nuestra salvación, como fuente inagotable de paz, como fiel cumplidor de su pacto y solidario guardador de su pueblo.

Es en la calamidad donde somos testigos de la misericordia Divina, donde nos hacemos más conscientes de nuestra fragilidad, y por lo tanto, de nuestra dependencia y necesidad de este buen Dios que tiene cuidado de sus hijos.

Y si las tribulaciones nos conducen a confiar más en Cristo, a conocer más de su gracia y supremacía, a atesorarlo como nuestro todo en todo, entonces ¡Benditas tribulaciones! que no pueden sino provocar mayor devoción y apego a nuestro Buen Señor.

No temeremos, porque el SEÑOR de los ejércitos está con nosotros.