Nuestro problema no es que busquemos la felicidad, sino que nos conformamos con versiones falsas de la felicidad.
Fuimos creados para el gozo EN Dios, pero en nuestro extravío buscamos el gozo aparte de Dios, como si Dios y el gozo fueran cosas diferentes.
El único proveedor del único gozo verdadero es Cristo - cualquier clase de gozo que esté desconectada de Dios, es una falsificación.
Juan 15:11 dice: "Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea COMPLETO"
El gozo de Dios es un gozo COMPLETO - No es una farsa, no es una falsificación, no es engañoso; es auténtico gozo - dicha de la buena; la que permanece y nunca acaba.