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La concepción que tengas de Dios, determina la manera

en que lo buscas y la forma en que te relacionas con él…

Hay gente que busca a Dios de manera inapropiada;

Muchos buscan a Dios como un TERAPEUTA; tratando de encontrar algo que les haga sentir bien, alguien que alivie sus emociones, que les transmita un mensaje que les permita seguir viviendo su vida en paz.

Otros conciben a Dios como DILIGENCIERO, como mandadero; pensando que Dios se dedica a cumplir deseos, sueños y caprichos, listo para tomar nota de cada petición nuestra para cumplirla.

Muchos se acercan a Dios como ÚLTIMO RECURSO; cuando se acabó el dinero, cuando se terminaron las otras opciones, luego de que nuestro plan fracasó, cuando ya no nos quedan compadres o amigos, entonces sí “diosita, ahora es cuando más te necesito”

La forma en que nos relacionamos con él debe honrarle como Señor;

No podemos buscarlo como un mero PROTOCOLO; cumpliendo ritualismos carentes de sinceridad, repitiendo una rutina aparentemente “devocional” pero ausente de verdadera piedad y devoción.

No podemos buscarlo para proponer un TRUEQUE ¿Acaso él nos necesita? ¿Acaso hay algo que realmente podamos ofrecerle que le coloque a él en una posición de beneficiario de nuestro “sacrificio”?

Y no podemos buscarlo sólo como SOLUCIONADOR de problemas, esperando que se encargue de lo que en realidad es nuestra responsabilidad. No es nada piadoso decir “ahí se lo encargo a Dios” o “ya lo puse en oración” y con esa mentalidad evadir nuestra propia responsabilidad y deber.

Hemos de acercarnos a Dios de la manera correcta, en una forma que honre su SANTIDAD, su autoridad, su GLORIA y su misericordia.

¿Quién es el Dios al que nos acercamos en penitencia?

{1} Es el Dios que ESCUCHA a su pueblo, con verdadero cuidado

{2} Es el Dios que MIRA nuestra condición y escudriña hasta lo más profundo del corazón.

{3} Es el Dios que demanda HONRA de su pueblo, adoración de sus redimidos.

{4} Es el Dios que HABLA con verdad, autoridad y sabiduría

{5} Es el Dios que ACTÚA siempre al control,  cuya voluntad es buena, agradable y perfecta.

{6} Es el Dios que PACTA con su pueblo para ser benefactor de sus súbditos.

{7} Es el Dios que REDIME con abundante misericordia.

¿Es este el Dios al que estás buscando?

De lo profundo, oh Jehová, a ti CLAMO. Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos A la voz de mi súplica. (Salmo 130:1-2)