Gracias al Buen Pastor, el rebaño está bendecido y a salvo.
Nuestro buen Jesús nos libra del TEMOR, del ERROR y del MALHECHOR.
Si pagó con sangre el rescate de cada una de sus ovejas ¿Qué no hará por protegerlas y librarlas de ansiedad, adversarios o perdición?
Confortará mi alma; Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. (Sal.23:3-4)
Él te ha guiado hasta aquí en la vida . . . No estés ansioso de lo que puede pasar mañana. El mismo Padre Eterno que te cuida hoy te cuidará mañana. Él te protegerá del sufrimiento o te dará la fuerza suficiente para soportarlo. Por lo tanto, que estés en paz, desechando todo pensamiento inútil, todo miedo infundado, y toda imaginación ansiosa.
–Francisco de Sales