CRISTO NO ACOSTUMBRA IMPROVISAR
En algún punto de la eternidad; el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo determinaron que su gloria sería reconocida y celebrada por un pueblo de humanos redimidos del pecado. Cada oveja de ese rebaño estuvo en la mente de nuestro buen Dios.
Nuestra salvación no fue planeada a última hora, no fue una escena improvisada, nuestro rescate no fue un remiendo de planes posterior al pecado de Adán y Eva, es una decisión que DIOS, en Trinidad, tomó desde la eternidad, incluso antes de la fundación del mundo. Cristo pensó en sus ovejas, amó a sus corderos y determinó morir por su rebaño desde antes de que el rebaño se descarriara.
Cada vez que un cristiano puede recitar el salmo 23 y celebrar la presencia, paciencia, providencia y protección de Jesucristo, debemos acrecentar el gozo y la gratitud, el asombro y la devoción, la confianza y la dependencia, sabiendo esto: nosotros lo amamos porque ÉL NOS AMÓ PRIMERO.
* Cristo pactó con el Padre por nuestra redención
* Cristo pagó por su sangre por nuestro rescate
* Cristo está reuniendo a sus ovejas en un sólo rebaño
* Cristo apacienta a su rebaño con su palabra