Al pensar en la identidad y vida de la iglesia, ¿Habrá cosas que este virus que azota a la humanidad debiera llevarse? ¿Será que debemos aprovechar esta coyuntura para depurar ciertas cosas?
Es un hecho, que si la iglesia está llamada a santificarse es porque aún no es perfecta - debe sacudirse todo estorbo, debe despojarse la carnalidad y vanagloria, debe limpiarse de toda mancha - cada oveja de este rebaño ha de avanzar sometiéndose en mansedumbre y humildad a la voz de su gran Pastor, Jesucristo.
Si esta es la vocación del pueblo de Dios, este virus debió haberse llevado algunas cosas de la iglesia tales como la membresía fantasma, la monotonía del activismo, la pasividad del culto, la predicación light y la política de "servicio al cliente", entre otras cosas...