Aquel niño de Belén vino a Salvar, vino a reinar - y vino a PASTOREAR a su pueblo.
Conozcamos su voz, confiemos en su guía y celebremos el gran amor que el Buen pastor tiene por sus ovejas.
“Y tú, Belén, de la tierra de Judá, eres importante entre los gobernantes de Judá, porque de ti saldrá un gobernante que guiará como un pastor a mi pueblo Israel”.
Mateo 2.6