¿Qué es el hombre para que Dios le extienda tanta gracia y misericordia? La respuesta no ha de ser una que nos exalte a nosotros, sino una que exalte a Dios - la humanidad en su conjunto así como cada individuo no es ni merecedora del favor divino, ni posee un potencial que Dios necesite, ni suple alguna carencia en Dios, ni representa ganancia o conveniencia para Sus santísimos propósitos - él puede sin nosotros, él es Dios eterno sin nosotros y su gloria no depende de nosotros.
Entonces la pregunta más oportuna y pertinente será ¿QUIÉN ES ESTE DIOS? ¿Quién es este que viendo nuestro GRAN PROBLEMA planeó una GRAN INTERVENCIÓN sin importar que requería una GRAN HUMILLACIÓN a finde proveernos una GRAN SALVACIÓN?
Poderoso, inocente, misericordioso, sublime, sacrificial, todo bondad, humilde, divino, compasivo y salvador - así es Jesús, el hijo de Dios.
Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, NO TEMAS recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él SALVARÁ a su pueblo de sus pecados.
Mateo 1:20-21