EL DIABLO ESTÁ VENCIDO
El diablo, adversario y mentiroso, aunque astuto y tenebroso, no puede arrebatar a los creyentes ni el gozo de la salvación, ni la paz del Señor Jesús.
Puede alardear, pero condenado es ya.
Puede tentar, pero resístalo y huirá.
Puede atemorizar, pero confiemos en el Señor.
Puede tratar de confundir, pero la luz prevalecerá.
No haga caso de sus mentiras, ni sucumba ante espanto alguno;
No minimice sus artimañas, pero tampoco le de demasiada importancia.
Ponga la mirada en Cristo; confíe en Su poder supremo,
encomiéndese a la misericordia divina y sométase al Señorío de Cristo.
Ese perverso ser de maldad ha sido despojado de autoridad;
quedó exhibido en la cruz del calvario, derrotado por el Rey de reyes.
Aunque estén demonios mil prontos a devorarnos
no temeremos porque Dios sabrá como ampararnos.
Que muestre su vigor satán y su furor,
dañarnos no podrá pues condenado es ya
por la palabra santa.
Y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. (Col 2.15)