Listen

Description

"Sí, todos cometemos errores, pero no soy tan malo", "No le hago mal a nadie", "No soy tan mala persona", "No tengo antecedentes penales", "Quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra" - son solo algunas de las expresiones con que los humanos pretendemos evadir la verdad; que somos malos. tendemos a minimizar nuestras faltas, a disimular nuestros perversos pensamientos y a contener nuestros malignos impulsos, pero sabemos muy bien que "el mal está en nosotros".

Tal es la condición del ser humano tras la caída; sucio por el pecado, retorcido desde la raíz, viciado en impiedad, esclavizado al pecado, perverso de labios y corrupto de mente, y no hemos mejorado.

Las obscenidades de la actualizad harían que los habitantes de Sodoma y Gomorra se ruborizaran - la violencia y la opresión dejarían perplejos a los "bárbaros" del pasado; la mentira y el engaño generalizados han superado a Maquiavelo y la violencia con zaña ha sobrepasado las abominaciones del Marqués de Sade.

Siglos de "progreso" y "civilización" no han propiciado una humanidad "buena y sabia", al contrario, el pecado de la raza humana se ha acrecentado generación a generación, la maldad se ha sofisticado, la iniquidad se ha refinado, volviéndose cada vez más perversa y "normal".

Pero el remedio para tan grave condición sigue siendo el mismo: ARREPENTIMIENTO EN FE; rendición total a Cristo - y la mancha será borrada, las iniquidades serán lavadas, el acta de acusación quedará anulada y las puertas del Reino de los cielos serán abiertas.

Necesitamos dejar de fingir que somos buenos, abandonar nuestras máscaras de dignidad y buena conducta, renunciar a toda falsa virtud y bondad y reconocer: "soy malo, no tengo excusa, necesito perdón - sálvame, Señor"

Somos malos, sin excusa - pero en Cristo somos salvos, sin méritos; POR GRACIA.