La providencia divina; ese CONTROL absoluto que tiene el Todopoderoso de cada detalle y evento del cosmos y de la historia - Ese GOBIERNO soberano que ejerce el gran YO SOY sobre cada criatura y rincón de la existencia - Esa CONCURRENCIA perfecta entre las fuerzas, procesos y fenómenos de la creación, que operan como un reloj micrométricamente ajustado - Esa PRESERVACIÓN misericordiosa y pródiga por la cual cada pajarillo tiene el sustento de hoy asegurado y cada planta recibe su crecimiento - toda esa MAJESTAD nos invita a ASOMBRARNOS ante las maravillas de Dios. Ese DOMINIO pleno nos conduce a HUMILLARNOS ante el hecho de que no somos ni dueños, ni señores de nada. Esa MANO proveedora, protectora y rectora nos convida a CONFIAR; en Su fuerza, en Su sabiduría y en Su bondad.
Fíjense en los pájaros, que no siembran ni cosechan ni andan guardando comida, y el Padre celestial los alimenta. ¡Para él ustedes valen más que cualquier ave! Además, ¿qué gana uno con preocuparse?; ¿podemos acaso alargar nuestra vida aunque sea una hora? ¿Para qué preocuparse de la ropa? ¡Miren los lirios del campo, que no tejen su propia ropa, y ni aun Salomón con todo su esplendor se vistió jamás con tanta belleza. Si Dios cuida tan admirablemente las flores, que hoy están aquí y mañana se queman en el fuego, ¿no los cuidará mucho más a ustedes, hombres de poca fe? Por eso, no se anden preocupando por la comida o por la ropa. ¡Los paganos son los que siempre se andan preocupando de esas cosas! Recuerden que su Padre celestial sabe lo que necesitan. Lo más importante es que primero busquen el reino de Dios y hagan lo que es justo. Así, Dios les proporcionará todo lo que necesiten.
{Mateo 6:26-33}