Si junto con las esferas, las velas, el pino y los adornos, también queda guardada nuestra búsqueda de Cristo, entonces no celebramos Navidad - aquel Salvador nacido en Belén, no ha nacido en nuestra vida.
Un día no basta para adorarlo, una temporada no es suficiente para conocerlo - Él ha de ser central en nuestra vida, prioritario en nuestra agenda, necesario cada día, fundamental para nuestra existencia - fuente de dicha y sustento, guía y dirección para nuestro caminar...
Ya se ha dicho, pero se tiene que repetir: Cristo no es accesorio, Cristo no es recurso eventual, Cristo no es moda de temporada, Él no es festejo de ocasión - él debe ser nuestro todo en todo.
...despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe...
Hebreos 12.1-2