Hay tres promesas de Dios a quienes le buscan como padrino de bodas:
1) Dios edificará su unión
2) Dios bendecirá su historia
3) Dios proveerá el sustento
Y hay cuatro áreas que los casados deben cuidar con diligencia y sabiduría
1) La cama - Los casados disfrutan la intimidad nupcial y rechazan la fornicación
2) La comunicación - Los casados hablan con sinceridad y amor y evitan toda palabra corrimpida.
3) La casa - Los casados hacen del hogar su entorno de vida y desarrollo vocacional.
4) La cartera - Los casados administran sabiamente las bendiciones que Dios provee.
Bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias, la cría de tus vacas y los rebaños de tus ovejas. Benditas serán tu canasta y tu artesa de amasar. Bendito serás en tu entrar, y bendito en tu salir.
(Deu 28.4-6)
La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. No os neguéis el uno al otro… (1Co 7.4-5)
Bebe el agua de tu propio pozo; comparte tu amor únicamente con tu esposa. 16 ¿Para qué derramar por las calles el agua de tus manantiales teniendo sexo con cualquiera? 17 Deben reservarla solo para los dos; jamás la compartan con desconocidos. Que tu esposa sea una fuente de BENDICIÓN para ti. ALÉGRATE con la esposa de tu juventud. Es una cierva amorosa, una gacela llena de gracia. Que sus pechos te SATISFAGAN siempre. Que siempre seas cautivado por su amor. Hijo mío, ¿por qué dejarte cautivar por una mujer inmoral o acariciar los pechos de una mujer promiscua? 21 Pues el Señor ve con claridad lo que hace el hombre; examina cada senda que toma.
Prov.5.15-21 NTV