Los bebés desean su leche - no es negociable, sino su alimento principal. Ellos quieren leche - no es una opción, sino una necesidad. Anhelas leche, y no es un capricho sino una prioridad.
1 Pedro 2:2-3 dice: Como bebés recién nacidos, deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese alimento nutritivo ahora que han probado la bondad del Señor.
Lo normal es que tengamos hambre - que la palabra de Dios nos sea necesaria, prioritaria y elemental. Si no hay hambre, algo anda mal...
La peor tormenta de polvo en la historia ocurriría si todos los miembros de la iglesia que han descuidado la lectura de sus biblias las desempolvaran simultáneamente... - Donald Whitney