Si nosotros, siendo malos, procuramos el bien de nuestro hijos ¿Cómo habríamos de dudar de la bondad, misericordia, cuidado y amor de nuestro buen PADRE CELESTIAL?
Dios está reuniendo una gran familia; de hijos redimidos por la sangre de Su hijo Jesucristo - todos los creyentes en Jesús tienen a Dios por Padre - y esa relación es la más importante que podemos tener; en comunión con Dios tenemos paz, vida y bienestar eternos. Quien tiene a Dios por Padre lo tiene TODO.